01:35 am del 2 de enero del 2017…

Mi cabeza esta por explotar, todo iba bien hasta que de la nada explote… las lágrimas comenzaron a caer y el nudo en la garganta se apretaba cada vez mas. Deje de lado lo que estaba haciendo y cuando me di cuenta ya estaba en el piso postrado con la boca abierta intentando soltar un ultimo aliento… Muchos pensamientos invadieron mi cabeza, recordé cosas que no debía, imagine cosas que no debía y recordé la fecha que se venia… Era un mar de cosas dentro de mi mente, mis pensamientos estaban todos revueltos, mi corazón palpitaba a un pulso excesivo, mucho mas de lo normal, o de lo que estoy acostumbrado. Comence a golpear mi pecho en forma de castigo, uno, dos, tres, cuatro, cinco… De nada servía, mi pecho seguía apretado y la pena no se desvanecía, era una imagen patética, como en aquellos tiempos 5 años atrás… Explote, llevo meses conteniendo esto pero ya no podía mas, habían ocasiones donde me sentía igual pero no llegaba al punto de explotar ya que siempre algo me distraía, pero ahora… Ahora no tenia nada ni nadie con quien escapar de este abismo. Se me juntaron varias cosas, pero especificamente dos, la ausencia de mi papá, que aunque nunca hemos sido cercanos desde que se fue siento un vació muy grande en mi y en la casa, lo extraño cada día, siempre pienso en el, en como estará o que estará haciendo y que cuando volverá… Lo otro eres tu. Me siento estúpido por estar así por ti, me buscas en mis sueños y me haces creer que todo es distinto pero al despertar no estas, me invaden los recuerdos y por mas que intente apaciguarlos una sonrisa no puede sostenerme. Ni siquiera se por que escribo sobre ti, conociéndote ya habrás olvidado todo y tu nueva vida debe de haber comenzado hace mas de un mes, en eso somos distintos, a mi me gusta revolcarme en la miseria, hasta mi nombre te debe de sonar extraño si has de escucharlo… En fin, desearia que solo fuera pintura y un pobre montaje, pero no lo es, esta vez mis costillas no fueron opción así que tuve que buscar un nuevo lugar y que mejor que probar con las piernas, por cada lágrima que bajaba por mi rostro era una gota de sangre llegando hasta mis manos, solo me falto un segundo más para que la hoja cambiara de mi muslo a mi cuello. Revise mis registros y el año pasado no recaí ninguna vez, si no me equivoco la ultima había sido el 11 de octubre del 2015, pero bueno, así son las adicciones.

Bienvenido 2017.

 

img_20170102_012544.jpg

Anuncios